En el marco del día del abogado, el CeJuMe llevó adelante un espacio de reflexión e intercambio sobre el aporte de la mediación a la práctica profesional, con la participación de letrados de distintas localidades de Misiones y del país.
El coloquio comenzó con la exposición del director del CeJuMe, Dr. José Luis Montoto, quien realizó un recorrido por la historia del Centro y destacó la importancia y las funciones de los abogados en los procesos de mediación. También abordó los distintos ámbitos en los que puede utilizarse esta instancia, además de los conflictos civiles y familiares más habituales, como restitución de niños, niñas y adolescentes, situaciones de adolescentes en conflicto con la ley penal, audiencias de conciliación y causas contravencionales, entre otros.
Participaron también las secretarias del CeJuMe, Dra. Daiana Gisel Braun y Dra. Laura Inés Garabito, y Vanina Ayelen Caballero, quien ofició de moderadora.
La experiencia de los abogados: otra mirada sobre el conflicto
Luego de la introducción al coloquio, las abogadas invitadas Dra. Evelin Dutra, de Leandro N. Alem; Dra. Sandra Pereyra, de Apóstoles; y Dra. Myriam Adriana Gauvry, de Posadas, compartieron sus experiencias en mediación y reflexionaron sobre los cambios que esta práctica produjo en su manera de comprender y abordar los conflictos.
La Dra. Dutra destacó el valor de la participación y de la escucha activa entre las partes y expresó: “La mediación cambió mi mirada con respecto al conflicto: antes lo veía como que una parte ganaba y otra perdía y ahora veo el conflicto en términos de satisfacción de necesidades de las partes”.
En la misma línea, la Dra. Pereyra hizo hincapié en la importancia de escuchar al cliente desde la primera entrevista y poder identificar sus verdaderas necesidades antes de definir una estrategia. Explicó que muchas veces las personas llegan al estudio con una posición tomada - “quiero hacerle juicio y sacarle todo”-, luego de un conflicto que comenzó con una discusión y fue escalando. “Nosotros como abogados tenemos que intentar identificar lo que el cliente necesita, que muchas veces es diferente a lo que el cliente dice que quiere”, sostuvo.
La Dra. Pereyra también destacó entre los principales beneficios de la mediación la reducción de los tiempos respecto de la vía judicial, el menor desgaste que implica para las partes y los profesionales y la satisfacción que genera en los clientes alcanzar acuerdos que efectivamente pueden cumplirse. Según explicó, esto último también puede favorecer una mejora en el vínculo entre las partes.
Por su parte, la Dra. Myriam Gauvry compartió su experiencia en las primeras mediaciones penales juveniles realizadas en la provincia y destacó la posibilidad de abordar las causas de fondo de los conflictos y generar, junto con las personas involucradas, alternativas que permitan transformar esas situaciones. En este sentido, recordó el fuerte componente humano de estos encuentros y relató que las partes terminaban abrazadas luego de haber podido escucharse y comprenderse mutuamente.
Durante su intervención, la Dra. Gauvry también se refirió a una de las preocupaciones que puede generar reticencia entre algunos abogados a participar en procesos de mediación: el temor respecto del cobro de honorarios. En este sentido, aclaró que la participación en mediación no implica perder el derecho al cobro de los honorarios, ya que se trata de una cuestión que puede acordarse previamente con el cliente, abordarse durante la mediación o solicitarse su determinación judicial, según corresponda.
Un espacio para el intercambio entre colegas
A lo largo del encuentro se respondieron las preguntas y consultas que los participantes realizaron a través del chat, generando un intercambio que permitió abordar distintas inquietudes vinculadas con la práctica profesional.
Al finalizar, algunos profesionales compartieron sus propias experiencias con la mediación. Una de las reflexiones expresadas durante el intercambio sintetizó el espíritu de la jornada: “Cuando entramos a una mediación no salimos siendo los mismos, y cada vez somos más los que creemos en una cultura de paz”.
El encuentro permitió así poner en común distintas experiencias profesionales y mostrar cómo la mediación puede incorporarse al ejercicio de la abogacía, ofreciendo nuevas perspectivas para comprender los conflictos, acompañar a los clientes y construir respuestas diferentes a la vía judicial.