Muchos de los conflictos abordados en mediación están vinculados a cuestiones familiares, atravesadas por historias compartidas, vínculos cercanos y emociones intensas. La confidencialidad permite que quienes participan de una mediación puedan hacerlo con la tranquilidad de que lo compartido permanecerá resguardado.

La posibilidad de hablar con sinceridad es esencial para que los acuerdos sean viables y duraderos. Cuando las partes saben que la información compartida se mantendrá reservada:

  • Se sienten más cómodas para expresar sus necesidades e intereses.

  • Pueden reconocer preocupaciones o dificultades que no manifestarían en otros ámbitos.

  • Tienen mayor libertad para formular propuestas.

  • Se favorece un diálogo más honesto y productivo.

Para eso es necesario que quienes participan en la mediación se sientan cómodos y seguros. Que confíen en el proceso. 

Por eso, la confidencialidad es una garantía dentro del proceso de mediación: permite que las partes puedan conversar con confianza y tranquilidad y es la base para generar soluciones sostenibles y efectivas. 

 

¿Qué significa que la mediación sea confidencial?

La confidencialidad implica que todo lo que se expresa durante las reuniones de mediación queda resguardado y no puede ser divulgado ni utilizado posteriormente en un proceso judicial, salvo en los casos previstos por la ley.

Para esto, previo a iniciar la reunión de mediación todos los presentes firman un Convenio de Confidencialidad, por el cual se comprometen a guardar reserva de lo conversado durante el encuentro. Además el convenio establece que, en caso de realizarse un proceso judicial posterior entre las partes, los mediadores no podrán ser llamados a declarar. 

Además, el deber de confidencialidad incluye:

  • Los datos personales brindados durante las entrevistas preliminares.

  • Las opiniones y propuestas que realizan las partes.

  • Los documentos e información aportados exclusivamente para la mediación.

  • Las conversaciones mantenidas con el mediador y con sus abogados.

  • Las alternativas de solución que se analizan durante el proceso.

En otras palabras, la mediación ofrece un ámbito protegido para que las personas puedan explorar opciones y negociar sin temor a que sus expresiones sean utilizadas fuera de ese contexto.

Finalmente, si las partes alcanzan un acuerdo, únicamente se deja constancia del contenido necesario para formalizarlo. Las conversaciones, propuestas y alternativas que se evaluaron durante la mediación continúan siendo confidenciales ya que, al ser un proceso oral, no queda registro alguno de las mismas.

El deber de reserva del mediador

El mediador tiene la obligación de preservar estrictamente la información que recibe durante todo el procedimiento. Esto implica que no puede revelar a terceros lo conversado, tanto en las reuniones de mediación como en las entrevistas preliminares mantenidas con cada una de las partes. De este modo, toda la información aportada queda protegida y resguardada a lo largo de todo el proceso. 

Además, en los casos donde hubo violencia intrafamiliar o en los que se han dictado medidas cautelares de prohibición de acercamiento, se tiene particular recaudo con la información brindada por las partes. Al realizar las reuniones por separado, el mediador no puede comunicar a una de las partes sobre lo que la otra haya compartido, salvo que cuente con su autorización expresa.

Límites a la confidencialidad

Como ocurre con otros ámbitos profesionales, la confidencialidad tiene excepciones previstas. En este caso, se trata de situaciones en las que el mediador toma conocimiento de la existencia de violencia contra un menor o de un delito grave. Situaciones que requieren intervención judicial.

Un entorno de confianza para resolver conflictos

La confidencialidad convierte a la mediación en un espacio de escucha y respeto, donde las personas pueden dialogar con mayor apertura y seguridad. Saber que lo conversado permanece protegido favorece la comunicación y aumenta las posibilidades de arribar a acuerdos duraderos y satisfactorios para todos los involucrados.

En el Centro Judicial de Mediación de Misiones promovemos procesos basados en la confianza, el respeto y la colaboración, para que cada persona pueda participar con la tranquilidad de que su información será tratada con la reserva que corresponde.